Falta de hierro y ácido fólico provoca anemia

 

Nutrición deficiente, en especial carente de hierro y ácidofólico, es el principal detonante de anemia, advirtió el hematólogo César Martín Hernández Guadarrama. 

El especialista señaló que la anemia se define como una baja de glóbulos rojos en la sangre y debido a que la principal función de esta última es la transportación de oxígeno por el organismo, se ve seriamente afectada en estos pacientes. 

Subrayó que sin importar la complexión, es decir, si se trata de una persona delgada o con sobrepeso, la anemia puede presentarse de forma crónica o aguda, derivado de una alimentación inadecuada. 

El médico mencionó que otras causas de anemia son la pérdida de sangre y enfermedades como hemorragias del tubo digestivo y falla medular. 

Dio a conocer que las personas más afectadas por anemia suelen ser los niños menores de cinco años de edad, mujeres embarazadas y personas de la tercera edad, aunque no están excluidos adultos en edad productiva. 

Hernández Guadarrama indicó que este padecimiento puede afectar el sistema de defensas del organismo y provocar alteraciones del tubo digestivo, en casos muy severos puede originarse hemorragia y un cuadro que pudiera poner en riesgo la vida del paciente. 

Destacó que la anemia puede afectar el sistema cardiovascular, provocando síntomas como: falta de aire, incluso al realizar actividades rutinarias, dolor de cabeza, zumbido de oídos, debilidad y fatiga. 

Aunque al principio, la patología puede ser asintomática, es progresiva, comentó el experto y añadió que es una enfermedad básicamente discapacitante y que merma la calidad de vida del paciente, de no ser tratada oportuna y adecuadamente. 

En mujeres embarazadas, aseguró que puede generar un gran desgaste para la gestante e incluso en la lactancia, afectar la buena nutrición del bebé, por lo que es importante detectarla a tiempo y brindar tratamiento. 

Alertó que otras enfermedades que pueden originar anemia son diabetes, hepatitis e insuficiencia renal. En cuanto a la incidencia de la afección señaló que en edad productiva es más común en mujeres que en hombres, en proporción de dos casos por cada varón. 

El tratamiento consiste básicamente en detectar el origen de la misma, si se trata de una cuestión nutricional, se procede a modificar los hábitos alimenticios, incluyendo carnes rojas y leguminosas y restituir al paciente nutrientes como hierro y ácidofólico, de los cuales carece.  

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