Los bostezos, síntomas de la falta de oxígeno

Aunque relacionamos el bostezo con el sueño, cansancio y falta de energía, la realidad es que es un síntoma de que en nuestra sangre hace falta oxígeno.

No significa que sea un asunto grave... A menos que exceda de los 4 bostezos por minuto, no hay de qué preocuparse.

Bostezar hace que el nivel de oxígeno en sangre aumente, mejora el estado de alerta y la resistencia.

¿Qué es el bostezo?

Es un acto involuntario en el que abrimos para realizar una profunda inspiración y ligera espiración. Aparece cuando estamos profundamente aburridos o cansados, y va acompañado de movimientos de la parte superior del cuerpo para tener mayor expansión torácica.

¿Por qué es contagioso?

Se desconoce la razón, pero no ocurre sólo en la especie humana, sino también en una amplia variedad de animales.

¿Por qué bostezamos?

Aunque existen muchas teorías al respecto, las más defendidas en la actualidad son la falta de oxigenación en la sangre, la ansiedad y la evolución.

Falta de oxígeno

En situaciones de cansancio o aburrimiento respiramos menos intensamente de lo normal, provocando un intercambio menor de oxígeno o un exceso de dióxido de carbono en nuestro cuerpo, bostezando así, para tomar aire profundamente y compensar la falta de oxígeno.

Ansiedad

Algunos expertos piensan que el bostezo actúa como una especie de mecanismo que modula la sensación de ansiedad. Por ejemplo, está comprobado que bostezan más los políticos o profesionales de la oratoria que esperan su turno para hablar; deportistas antes de competencias importantes o pacientes que esperan su turno en el médico.

Evolución

En este caso, el bostezo tiene unos orígenes evolutivos, usado para sincronizar el cuerpo en distintas situaciones como: al despertar, dormir, en condiciones de peligro, etc. Tras un bostezo, se incrementa la tensión arterial y la frecuencia cardíaca más de un 25%, manteniendo al cuerpo en estado de alerta.